Tu factura dice más de lo que parece

La mayoría de la gente mira una sola cifra de su factura: el total. Debajo hay seis o siete conceptos distintos, y en al menos dos de ellos suele haber dinero que no hacía falta pagar.

Factura de la luz con tres conceptos señaladosUn recibo simplificado en el que están marcados el término de potencia, un servicio de mantenimiento añadido y el alquiler del contador.Factura de electricidadTérmino de potencia22,40 €Término de energía41,05 €Peajes y cargos9,88 €Mantenimiento del hogar6,95 €Alquiler del contador0,81 €Impuestos15,10 €Total96,19 €
Lo señalado es lo que no baja aunque consumas menos. En una factura real suele ser entre un tercio y la mitad del total. Los importes del ejemplo son inventados.

Dónde se esconde lo que pagas de más

No suele estar en el precio del kWh, que es lo único que se compara cuando alguien dice «he mirado ofertas». Está en cosas que no se ven si no sabes que existen: una potencia contratada muy por encima de lo que usas, servicios añadidos que se colaron en el contrato, o una tarifa con descuento de bienvenida que caducó hace año y medio.

  • Potencia contratada de más: se paga todos los días del mes, la uses o no.
  • Mantenimientos y seguros añadidos al contrato, facturados aparte cada mes.
  • Descuentos de captación ya caducados, con la tarifa de vuelta a su precio de lista.
  • Una tarifa con discriminación horaria en una casa donde nadie está por la noche.
  • El alquiler del contador, cuando el contador ya es tuyo.

Por dónde empezar

  1. Busca tu última factura

    Vale el PDF del correo o la de papel. Lo que necesitas está en la primera página y en el desglose, que suele ir detrás.

  2. Localiza cuatro datos

    La potencia contratada en kW, el consumo del periodo en kWh, el nombre de tu tarifa y el total. Con eso ya se puede decir bastante.

  3. Compara contra lo que usas de verdad

    No contra la oferta de otra compañía: contra tu propio consumo. La mayoría de las facturas altas lo son por el contrato, no por el precio.

Guías para entender tu factura

Preguntas frecuentes

¿Cambiar de compañía de luz tiene algún coste?

No. El cambio de comercializadora es gratuito y no lo puede cobrar ni la compañía que dejas ni la que entra. Tampoco hay penalización por irte, salvo que tengas una permanencia firmada, que debe estar indicada en tu contrato.

¿Me quedo sin luz mientras se hace el cambio?

No. El suministro no se interrumpe en ningún momento: no viene nadie a casa, no se toca el contador y la instalación es la misma. Lo único que cambia es quién te factura.

¿Cuánto tarda?

Lo habitual es que el cambio sea efectivo en el siguiente ciclo de facturación. Hasta entonces sigues pagando a tu compañía actual con normalidad.

¿Necesito algún dato especial?

El CUPS, que es el código que identifica tu punto de suministro. Está en tu factura y empieza por ES. Con eso y tus datos de contacto basta para pedir una revisión.

Revisado el . Esta guía es información general, no asesoramiento contratado.